Grandes Exitos

La oficina

Posted in absurdo, conspiraciones, crap, curiosidades, desahogo, ficciones, net, ocio, reflexion by Alfredo on 11 abril, 2014

Un par de series. Un reflejo, identificación de/con las desgracias. La vida sigue. Todo igual: sin entender algunas cosas. El insomnio, las ganas de vomitar y lo infantil que se puede llegar a ser, creyendo que todo puede ser cierto cuando es sólo fantasía para evadir. Hay algo de querer que sea cierto pero nunca lo será: la distancia y lo irreal no es una buena combinación para generar algo tangible. Como cuando esperamos algo, esa sensación de inquietud, lo amargo de la garganta y la fe perdida.

Suelo creer en todo a pesar de que desconfió de todo. Nos aferramos a las mentiras para no ver lo que el espejo refleja, para no ver y aceptar el estado real de las cosas. Por eso soñamos, por eso seguimos algunos juegos nocivos. Es saber que saldremos perdiendo pero esa derrota -de todas formas- es mejor que ver lo que evitamos. Y así seguir. Quien cede? Quien?

Sería fácil ceder y creer que no importa. Y perder la dignidad sin problemas, total, no nos importa. Estamos jugando. Estamos simulando. Ceder. Pero no, no cederemos y ese estado nos genera molestia porque sabemos que implica que creemos la mentira que inventamos. Es mejor buscar un engaño y ceder. Creer que no creemos, qué más disonante que eso… Pero se puede. Lo que resulte se verá después. Todo, el tiempo lo cura modifica sana mejora olvida disminuye atenúa. Todo. El autoengaño es la mejor forma de vivir.

El problema es que si no se manejan los límites, confundirás. Y eso, lo sabemos, es la encarnación del fracaso y el dolor. Jugar u olvidarse?

Resignarse?

No existe obligación de hacer nada. Hay asuntos más verdaderos por los que preocuparse o invertir tiempo. Pero cuando el tiempo sobra… inquietudes surgen. Como el desear, no se, reconocimiento? O afecto de mentira, o escucha simple. O lo que resulté. Vamos, si a todos nos gusta. Por eso lo buscamos.

O por lo menos eso creo yo.

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satelite

Posted in absurdo, ficciones, relato by Alfredo on 19 febrero, 2014

es difícil escribir, porque lograr diferenciar las ideas del soñar implica un esfuerzo inefable. es algo de gusto, sin ser personal, con censura, no objetiva, no autobiografica aunque sabemos que no se puede evitar dejar algo en los textos. sucede que cada vez que leo surge, emana, se impone (como designio heteronomo) una urgencia por escribir. muchos dias que no escribo algo personal: se me dan mejor las metaforas, las verdades disfrazadas de mentiras, cuentos mal terminados. como decia kundera, debe ser como las posibilidades que no exploramos, ya que cada vez que tomamos una desicion, dejamos miles de caminos sin explorar, y que -tragicamente- no podemos volver a intentarlos. se pierde no mas la oportunidad. o intentar a medias, como cuando estan ebrios y se presenta una oportunidad. sabemos que esta mal, pero hay un impulso, un segundo en que pensamos “por qué no” y tomamos la oportunidad, ocultan siempre las consecuencias (esperamos que nadie se entere).

y que pasa con la gente diferente?. aquellos que llevan una vida normal, pero el domingo en la madrigada, en un estado de ebriedad brutal, ingieren medicamentos para poder dormir. el sueño debe ser placentero. debe ser como una posibilidad cercana al suicidio, como una especie de ruleta rusa. hay quien juega a morir todos los dias, y no sabemos quienes son: los vemos sentados en las plazas, caminando cabizbajos por las calles entre las personas apuradas, los vemos en los trabajos, concentrados en su tarea sin mirar ni hablar, tratando de evadir esa urgencia por abandonar la vida. sonrien, caen en la alienacion de muchos, esa que es imposible evitar. los vemos, por son anonimos y no sé si eso sera bueno o malo. quizas ellos elijan estar asi, quizas no quieren ayuda, quizas les gusta lamentarse porque no tienen el valor para matarse de una vez, por eso caen en conductas autodestructivas, para ver si en una “de esas” les resultan y se mueren. pero no lo logran, porque como sabemos, la vida es ironica. se lleva -casi siempre- a quien no debe.

(…)

 

Andrea

Posted in ficciones, relato by Alfredo on 9 diciembre, 2013

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supongamos que por una extraña razon, alejada al entendimiento humano y a las extrañas ciencias antiguas, que podemos tener conocimiento de Andrea. Ella, al igual que nosotros, gusta de observar. Observa mucho pero no a las personas o al ambiente que la rodea, sino a la television. Sí, pasa muchas horas viendo TV en busqueda de un programa que transmiten algunos dias. a veces lo ve, otros no puede.

con ese programa Andrea supo que tenia envidia. Ese programa lo conducia una periodista llamada Andrea tambien, y que, cuando lo supo, generó un estado de perturbacion inexplicable para Andrea, tanto que tuvo que ponerse de pie y correr a vomitar al baño de su departamento. Nunca olvidó ese vomito: la nausea se instaló casi tan rapido como el reflejo y el sudor pobló su frente (su amplia frente), junto con una sensacion de mareo y el correr al baño, buscar algun lugar y devolver el almuerzo que habia sido de su agrado. eso le molestó e hizo que no olvidara ese dia. lo de la envidia vino despues, con el paso del tiempo, las preguntas, las noches sin dormir, las tardes desocupada, los fines de semana alcoholizados, los domingo de resaca interminable, los lunes de levantarse tarde, ir al banco, volver, desayunar, pensar, tratar de leer y no poder, encender el computador y buscar ese nombre que nunca aparecia, de mirar el telefono que nunca sonaba, de pensar y seguir pensando en las razones del por qué Andrea tiene ese programa y le regalan pases para conciertos y ella tiene que verla; verla hacer lo mismo cada dia y levantarse (otra vez) a mirarse en el espejo y pensar que posee el mismo atractivo pero algo falla, pero algo inexplicable hace que ella mantenga su situacion de ocio-rutina-pensamiento.

estaba sin trabajo hace mas de 3 meses. por eleccion propia: se cansaba de algunas situaciones y vivia gracias a la mantencion mensual de sus padres, que no gustaban que ella trabajase. tenian miedo, en el fondo. Y Andrea lo sabia, porque esos estados inexplicables que no podia controlar los conocia toda su familia y uno que otro amigo, que terminaba huyendo cada vez que ella se sentia cansada, alegre y empezaba con su crisis. “tengo una crisis para ti“, le decia a cada potencial pareja despues de un tiempo y éstos no sopòrtaban ver aquella extraña transformacion, como si estuviesen frente a un horror indescriptible, frente a una revelacion que no debian comentar porque parecia ser un secreto guardado por cientos de años, como se debia sentir algun alquimista de haber logrado la piedra filosofal. Como eso nunca ocurrio, era dificil para ellos describir el terror, las miradas, el temblor, la paralisis y ella acercandose, ella hablando, y ellos paralizados tratando de hacer como si nada pasaba, para despedirse y no volver mas.

Andrea, la de la TV, aparecia cada semana con una sonrisa impecable, un vestido maravilloso y unos parajes impresionantes. Todo era perfecto para la Andrea de la television, mientras que para la Andrea de la vida real todo era tranquilo pero monotono algunas tardes. las noches las podia soportar, pero las tardes eran una tortura inefable, hasta el vomito que originaba el programa. “sí, la envidio a la muy puta” y pensaba en por que pensaba como hombre. No se encontraba muy femenina, mas bien masculina, y lo hacia notar, lo preguntaba y todos quienes momentaneamente al rodeaban parecian acordar con ella y se sentia bien. luego lo de siempre, hasta la crisis, que a veces eran ciclicas y otras aparecian de la nada, sin estimulo aparente. lo que le sorprendia a Andrea era que nunca habia matado a nadie, y se preguntaba (solo algunas veces) que se sentiría matar a alguien. Pensaba en matar a Andrea -la que aparecia en TV- pero despues pensaba en que sería una estupidez, ya que no podia controlar la aparicion de la crisis. era como un boleto de loteria, como una especie de ruleta, como una moneda lanzada al aire, pero con mas probabilidades.

y asi pasaba otra semana viendo el programa de la periodista Andrea. Reconoció una envidia y tambien la nula posibilidad de revertir el estado de las cosas. no podia hacer nada por cambiar su suerte y su estado: era sabido que para ingresar a la TV habia que tener suerte, contactos o ser definitivamente una puta. eso pensaba ella y carecia de las tres. por lo tanto, se le ocurrio grabar sus crisis y publicarlas por internet. seria una especie de show morboso para gente morbosa. habló con sus padres, consiguio el dinero para comprar los utencilios que necesitaba: camaras, tripodes, luces, un mejor computador, discos duros. Ella tenia el conocimiento para hacer esas cosas. tenia sí un solo problema, que no seria difícil de solucionar.

luego de generar el circuito e instalar camaras por todas las habitaciones y lugares, se sentó a esperar. escribió en un cuaderno todas las posibles causas que podrian generar una crisis. escribía todo el dia y noche; dormia muy poco sofocada tambien por las luces instaladas, por los cables que cruzaban las habitaciones, y se paseaba con cuidado intentando buscar el punto de inicio. Ya no salía, pedía la comida, el alcohol por teléfono y comenzó a alejarse de sus amigos (los pocos que quedaban). hablaba con sus padres a diario -para que no se preocuparan- mientras esperaba algo, ese algo. en las noches todo el departamento estaba iluminado. en las tardes todas las luces y focos estaban encendidos. ella se sentaba en el suelo, en un rincón, en la cama, esperando por la crisis. “tiene que aparecer”, pensaba. gritaba. se golpeaba la cabeza contra las paredes. Nada. seguia esperando. encendía la TV esperando el programa (por ultimo un vomito, pensaba). Nada. todo seguía igual. El programa apareció un par de veces. Nada. dejó de bañarse, de vestirse, de limpiar.

las cámaras seguían grabando.

Natalia.

Posted in ficciones, relato by Alfredo on 6 diciembre, 2013

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imaginemos por un momento que las cosas suceden. nada es como habiamos imaginado, pero supongamos que en algun viaje a esa ciudad las cosas pasaran como queremos, que las gentes tienen el don de gente y no existieran los prejuicios, para recordar que nos conociamos de hace muchos años, por la cercania que ofrece una pantalla, que puede unir lo inexistente, excepto cuando se necesita.

llegar a la capital del pais quizas no fue tu deseo primario, pero sabias -eso lo imaginamos- que estarias obligada aunque la separacion de tus padres hizo mas facil ya que el ocio de tu madre necesitaba que te usentaras. y la compra del departamento no fue dificil: te visoitaria un par de veces para saber como estabas y estarias feliz. sola en un principio, caminando, conociendo, postulando, hasta que te aceptaran y fuiste feliz. se terminarian los viernes encerrada en el departamento buscando cosas raras en la net para compartir con tus amigos que estaban lejos, hasta que llegaron los nuevos amigos, de la misma disciplina, aunque pegada a tu pueblo y sintiendote tambien parte de la nueva ciudad.

fue ahi cuando se produjo el cambio: dejaste de soñar y descubriste la realidad. y te gustó mas la realidad, es tangencial, tangible, y produce alegrias con esa campañia de los mensajes de telefono y las cervezas de los fines de semana en tu departamento vacio. aprendiste que al ser aceptada podias ser tan vulgar y extraña a la vez, sacandote fotos y mezclar tu candidez adolescente con la nueva tu que aparecia, esa que le gusta la realidad. eso podemos imaginar de lo que pasa, con tu forma especial de hablar y las cosas que me gustaria (nos gustaria) saber de ti y de mi (de nosotros). como cuando te compraste la bicicleta. dejaste de ser la niña que paseaba por su ciudad a transformarte en el estandarte de la realidad: cada dia menos en la net y mas pedaleando por tu comuna hacia la oficina en las que estan tus compañeros y amigos.

suponemos que te volviste alegre. ganaste aceptacion y perdiste lo que alguna vez fuiste. suponemos que estas ocupada, llegas cansada ya a encender el computador y ver algo de TV, que es lo que te queda de los viejos tiempos. al lado tu nuevo telefono sonando con los innumerables mensajes que te llegan, para comentar cualquier cosa. sabes que en el fondo te quieren. sabes que eres aceptada y puedes ser comun y diferente y que tu personalidad llama la atencion, como la suma de todos los que conociste y absorbiste. una especie de canibalismo intelectual. al final de los dias estas contenta. sabias (eso lo suponemos) que iba a llegar el dia en que se reunieran a alcoholizarse y se mezclarian todos, sin sexo eso sí, por eso al dia siguiente te miraste los labios secos, tus dientes grandes, tus ojos grandes, tu pelo oscuro que te gustaria tener de varios colores; y pensarás que para tus años tienes todo lo que quieres.

te sorprendio descubrir lo facil que es hacer que algun sujeto tenga ganas de besarte. sabes que son tus ganas, pero parecen que ellos quieren, porque asi debia ser. equilibras tus ganas de follar con enredos de abrazos y pintura corrida con aliento a alcohol de vez en cuando. ya nada importa, el afecto esta en tu tierra natal, las ganas cada vez que tu quieras. suponemos que en trabajar, festejar, besar, excitarte se te va la vida. ya olvidaste la soledad grata en la que creias que te gustaba estar. borraste todo eso y los nuevos no lo conocen. son todos felices dibujando, imaginando, discutiendo, planificando, irreverenciando…

algunos viajan. imaginan contactarte. conocerte. hablar. reir. compartir un cigarro. él quiere verte de noche para embriagarse; tu no lo supones y sonries, vestida como imaginas que le gustaria. el se para del cafe. va al baño a respirar nervioso, llega, se sienta, te mira a los ojos. tu hablas y cuentas y preguntas, miras la hora en tu telefono, te acomodas las flores y te vas. dices que tienes que irte. él prefiere quedarse un momento. no te importa, sales del lugar y el no mira cuando te alejas. sigue imaginando que pudo ser distinto. pensaba que podian caminar fumando, pero te ibas.

y eso era todo?

sabiamos que te aburririas. porque siempre pasa lo mismo.

tu telefono suena.

vuelves es a tu vida.

A través de los lentes oscuros

Posted in blogs, cine, crap, crítica, discusion, ficciones, frases, observaciones, opinion, reflexion by Alfredo on 26 noviembre, 2013

No es la vida son las situaciones. Y el valor o inyekegirncis para disyunhyirvv

Las cosas tienen límites. Quizás para indicarnos el fin o principio de las otras cosas. La desesperanza aumenta aunque la vida me sonría a ratos. Los imposibles y las ensoñaciones no tienen cabida en el mundo real y pensamos que los amigos imaginarios existen y que sí, podría suceder algo y transformarse en real. Veía, a propósito de lo mencionado, la trilogía de la fe de bergman y pensaba en la primera de estas: se menciona el vacío frente a un episodio que imagino afecta. Pienso: evade. Vuelvo a pensar: algunas vez fuiste así. Y es que todos racionalizamos. Quizás cuando no se cree ni se espera nada se evade o se ven las cosas más frías. No lo expongo como protección, sino que simplemente se ve todo racional. No se puede creer y frente a eso se busca una forma de ordenar la realidad. La fe es compleja, porque es un don. No se elige, no podemos tener fe. Está o no esta. No se forja, no se adquiere ni aprende. El personaje era distante, frío, sumido en la desesperanza por una pérdida. Y quizás ahí todo calza, pero sin perdida… podríamos ser o estar tan vacíos?

La búsqueda no tiene fin. A veces ni se busca, no se necesita fe para vivir. El personaje estuvo frente al suicidio pero creo que sólo se asusto. No hay redención para algunos no final feliz. A repetir los días como condena eterna. Despertar, dormir, hablar, evadir, esperar, evadir, esperar, buscar, despertar. Mirar pantallas, buscar verdad donde no existe, sentir soledad y deuda. Ir al médico. Enfermarse. Ver a nuestros padres enfermos, apagandose; porque así es la vida. Ya van muchos años vividos y es hora de deteriorarse. El organismo esta programado para eso. Como sí las células se rindieran: “ya , a envejecer, que se joda…” Como no nos vamos en rendir frente al vacío?

Todo termina como la mierda. Y eso no puede ser más real, no veo fantasía en el final. Es así, no podía solucionar se porque algunas cosas no tienen solución. Ni la fe cambiaría el hecho de la enfermedad, el vacío del padre, el conformismo del hijo, el encierro en el psiquiátrico de la hija y su esposo que sólo comprende y no se enoja. No se sí es más frío el padre pero es honesto. No sirve para nada: el vacío lo impide porque quien siente ese vacío esta condenado. Hasta el final de sus días.

O hasta el final de sus días.

tefy

Posted in ficciones, relato by Alfredo on 28 octubre, 2013

imagino, siempre imagino, que alguna convocatoria habra tenido el suceso aquel. todos llegan a la hora, todos previamente avisados en sus mejores atuendos improvisados. es aqui donde ingresa la pregunta: cómo?, y sabia, sé que sabía. pidio quizas algunas referencias, algunas ideas porque sabe -en el fondo y en la superficie- que es una mujer que llama la atencion. de qué forma?, es lo que estamos por averiguar.

nos habiamos propuesto alejarnos de alguna imagen que pudiera perturbanos en un presente. era mejor no revisar algunas cosas, no detenerse, no buscar. porque todo se trataba de buscar; pensamos que seria lo mejor, y viviamos en nuestra distancia tranquilos, sin ruidos, imagenes, que nos llevaran a pensar el quizas trasladarnos, cambiarnos de ciudad para buscar (porque de eso se trata) una excusa y un cafe… no, deciamos, no, con fuerza casi imposible porque en el fondo sabiamos (siempre lo supimos) que al mas minimo recuerdo acudiriamos a nuestras fantasias y a esas tardes imaginando, pensando, inventando interminables excusas paea una situacion que nunca ocurriria.

de esa forma, buscando entre sus ropajes, se le ocurrio una idea. tenia el concepto, ella lo sabe, lo imagina y lo dibuja. llama a su mejor amigo, ese que siempre acude a sus llamados quizas esperando por alguna situacion que ella sabe no sucederá; y le pide que la visite “quiero que me dibujes algo”, le dijo antes de cortar el telefono. el acude encantado: hay situaciones que le agradan asi tenga que atravesar en estos dias de calor la ciudad entera y caminar hacia ese departamento. ella tranquila, frente a su computador mirando unas fotos y esperando que pase la hora, hablando con sus amigas y pidiendo ideas, mas ideas, porque las necesitaba. algo que no sea tan vulgar, piensa, piensa porque todos siempre hacen lo mismo, siempre lo mismo y mira la cajetilla de cigarrillos light aunque nunca fuma si esta sola y mira el televisor y se pone de pie y piensa mucho sobre la forma de ir. no tiene importancia, pero no quiere pensar en trabajo, en parejas, y mira la lista en su computador y lee y responde los mensajes y comentarios y busca lugares para visitar en sus proximas vacaciones.
despues de que obtuvo el dibujo y se fue el amigo, se vistio. era tarde y debia llegar al lugar. me queda cerca, me queda lejos, nunca sé donde tengo que ir, nunca sé lo que va a pasar. una amiga le habia comentado de un amigo que conocia a otro amigo que queria conocerla, pero ella no quiere tener sexo casual, quizas algo menos intimo y no por pudor ni conservadurismo, sino porque queria sacarse esa foto; ya, sacame una foto aunque este lleno de gente, sí sé, no seas tonto, sacala ahora, que despues se me va a olvidar y se va a un rincon y busca la aplicacion y sube la foto sin pensar en lo que generará… sabes que te ves bien, saliste regia, mentira, si solo es un recuerdo, cachai?

el amigo no habia sido invitado. por una cosa cultural mas que nada: los diseñadores suelen tener amigos diseñadores. pero nadie se acordaba y el buscó -ya ebrio, en madrugada, la croquera y pasó la mano sobre los relieves que habia dejado el dibujo. eso le generó una ereccion instantanea y no pudo evitar sonreir. miraba las latas de cerveza vacias y penso ” a la mierda, mañana es domingo” y siguio bebiendo y pasando la mano, las yemas de sus dedos por el papel y sus relieves. cerró los ojos e imaginó como sería corporalmente, tangiblemente el dibujo. aumentaba su excitacion pero postergaba, postergaba y pensó en llamar y enviar un mensaje de texto. sí, de esos que ya no se utilizaban “tendrá que buscar otra via para leerlo y no se olvidara” pensaba mientras postergaba las ganas, lo que le generaba mas gratificacion. mientras, abrio otra pestaña en el navegador del computador y se puso a mirar la lista interminable de comentarios. pero la apagó rapidamente: algo le decia que veria algo ahi que el preferia imaginar.

nosotros estabamos lejos. ya casi olvidando. ya casi ebrios. ya casi acostumbrados. en un momento en que la gente desvio la atencion, cogimos el telefono. mas que curiosidad es una costumbre adquirida que devino en compulsion. siempre esperamos que alguien se levante, vaya al baño, no sé, para coger el telefono y revisarlo. mirar por mirar. costumbre, quizas condicionamiento. recibio los comentarios clásicos: como tan adicto, que tanta huea ves ahi?, que tiene eso que todos estan tan pegados al telefono? y sonreimos tan solo. pero alguien, a los minutos, notó como la sonrisa desaparecio. es que era esa foto. ese traje. la corbata. la blusa. el gesto. la posicion por sobre la aglomeracion. ya nada seria lo mismo, pensamos. ya nada volvera a ser lo mismo. estabamos ebrios, sabiamos que no podrias evitar comentar. sabiamos que sucedería. no nos asustamos, mas bien nos dejamos llevar por lo que venia. nada que perder. y aparecia la imagen, aparecia la imagen. y la conversacion tuvo un tener pasivo, escuchabamos pero estabamos pensando en otra cosa. tal vez no eramos los unicos. puede ser. y surgio el miedo. sabiamos que pasaria: la obsesion, las ganas de, el impulso, el pensamiento, las ganas, la obsesion, el impulso, las ganas el impulso la obsesion los pensamientos y la imposibilidad de detenerlos. empezamos a sudar frio. yo me asuste, tu te asustaste un rato despues, pero te asustaste, no lo niegues. y pedimos permiso y nos fuimos al baño. a mirar. a seguir mirando, como si fuera un telescopio a distancia.

vamos a tener que contarle. no pulses la estrella. no lo hagas.

cuando despertó el amigo, descubrio que no habia cedido al impulso. “no importa”, pensó. ya me llamará para algo. caminar, dibujar, conversar. lo que sea. quizas en una posibilidad improbable, haga un acto de magia.

Ambulancia

Posted in absurdo, crap, ficciones, ideas, ocio, relato by Alfredo on 19 octubre, 2013

Madrugada. Los mismos sonidos de siempre. Las respiraciones. Mi respiración. Un zumbido de silencio. Una ambulancia. Como se que es ambulancia?, no tengo idea. Pero hay pocos ruidos, quizás algo de frío. Dan ganas de bajar las escaleras de este edificio y salir a recorrer la ciudad, en carretera hasta algún punto que indique y sentir el miedo de la pista vacía y las luces tenues. En invierno solía viajar de madrugada, como a las 5, para llegar a mi destino a las 8. 300 kilómetros de frío, niebla, soledad, música, sueño, mucho sueño y los buses que adelantan hasta llegar al peaje. Después todo se complicaba, por la niebla.

Ahora, que es primavera, podría ir hasta la bencinera que queda fuera de la ciudad. Me bajaría y compraría aló, no sé, un café o uno de esos hot dogs repleto de bacterias de la máquina que gira. Me gustan, me gustan. Estaría un momento, media hora, y volvería. Pensaría muchas cosas: el silencio obliga a estar con uno mismo. Esa tarea es compleja. Volvería en una hora y me preguntaría donde he estado. Prefiero evitar esa conversación. Las carreteras tienen un encanto inefable, como de lugar de encuentro. No podría decir con certeza encuentro de que o con qué, pero esta la creencia de que en los viajes en carretera algo se aprende. Sólo un lugar común más, no aprendemos nada. Seguimos por donde nos toca: pensar y darme vueltas. Escapar no sería difícil, pero hay que ser valiente. Hay que decidirse y dejar de pensar en los demás. Enfocarse solo en uno, pero somos débiles, empaticos, preocupados. Voy por un café que hoy compre y lo pongo en la máquina. No debo dormir, pienso, porque cerrar los ojos (esta vez) será sin retorno y el pánico se apodera rápidamente en el momento en que los párpados pesan y los ojos se cierran. Una pierna se dobla y me desplomo por el suelo, me caigo e intento sostenerme de algún mueble pero no puedo (pienso que el sonido podría despertar a alguien) y no logro descubrir i me arrepiento o no, sólo los ojos que se cierran, cada vez con más fuerza. Pienso, que es lo último que hago, en las despedidas y sonrio. Tengo miedo y no puedo hablar ni gritar ni mover los brazos, sólo los ojos se mueven y se cierran y algo se estrecha en mi cabeza. Pienso en el café y ls sonidos, que puede que extrañe. No lo se a ciencia cierta, si al final solo alcanzo a no saber si me arrepiento.

No se sí me arrepiento.

La niña del pelo rojo

Posted in ficciones, relato by Alfredo on 13 octubre, 2013

Es imposible, pero supongamos que llegas a leer esto. Sabrás reconocer y ese día en que llegue al aeropuerto de tu ciudad y te enteres, irás a ese lugar. Te reconócere por tu pelo e iremos al smoking room y hablaremos del tiempo y acaso del gobierno. Tu te decepcionarás y yo estaré nervioso mirando los puntos en tu cara, tus lentes negros y tus ojos grandes, pensando en que no quieres estar ahí, estando ahí.

Hablare nervioso, con las manos temblorosas y mi ánimo exaltado frente a tu atractivo. Irás vestida de un modo extraño que no sabré si me gusta o lo detesto… No sabré y tu hablarás, con esos modismos de persona joven y yo mirare, sorprendido. Me tomaras la mano, me dirás que este tranquilo. Yo mirare tus ojos, tus lentes, tu pelo rojo, tus puntos en tu cara, tu boca, tu blusa, tu falda y te sentarás y beberás un café mientras fumas, pensando en tus amigos. Yo estaré tieso, tímido, avergonzado y te pediré que me saques de ahí e iremos a caminar donde tu digas.

Te seguiré en tu ciudad, en tu calle, en esos lugares que imagino te gustan; pensando que has leído esto y que todo se cumplirá como esta aquí escrito. Mirarás al suelo y te preguntare “leíste?” Y responderás y yo sonrojare y te seguiré mientras que pido: “has de este momento un lugar que no olvide” y sonreirás. Y caminarás. Y dirás que te siga, te siga, mientras te miro y te pregunto por tu nombre. Tu sabes el mío, sabes de mi mientras tu me dirás que no tienes tiempo que debes ir a tu trabajo con tus niños y te pediré el teléfono y te negarás… Me dirás “para que?” y yo bájate la vista mientras te vas, caminando lentamente y yo miro tu persona, tus piernas pálidas y tu lejanía, sabiendo que tuve un momento soñado y tu te iras… A tu trabajo y yo quedare en tu ciudad, sintiendo y llamando para que me indiquen, pensando en la felicidad regalada, mirando -hasta que terminen mis días- como aparecen tus fotos, presionando ese botón que te indica que te busco, hasta el fin de mis días.

Zombie aquí, zombie allá, maquíllate, maquíllate…

Finaliza septiembre. De todos los años este ha sido complejo y el que más rápido ha pasado. La velocidad de ls días me hace pensar y no alcanzo a hacerlo. Ya estoy más tranquilo: nuevos males y algunas esperanzas; no puedo ser injusto, no todo ha sido negativo. No todo ha saldo mal, lo que pasa es que había tomado algunas decisiones. Creía que fueron malas decisiones, peo pude analizar y darme cuenta que si bien tuve que pagar un precio (nada es gratis) fue lo mejor. Iba todo a la misma dirección: “esta situación era un cheque a fecha” y entendí que iba a elegir lo mismo.

Cuesta vivir con la culpa sobre todo cuando no somos culpables y nos inventamos errores. Estaba bien y lo escribo para darlo por superado. Puede que dentro de estos días existan buenas noticias y las cosas cambien (mejoren) para mi. No todo tiene que ser tan malo después de todo.

Descubrí nuevas formas en que se puede stalkear. Nadie esta seguro y realmente bien protegido. La privacidad es a falacia, más para quienes usamos blogs y las herramientas que nos ofrecen las redes sociales. Lo bueno, para mi, es no tener Facebook, no exploto ni puedo ser buscado ni rastreado, porque a eso se dedican, aunque debo confesar mi fascinación por ver fotografías. Pero elijo la curiosidad no complacida antes que exponerme, porque me conozco y me gusta exponer. Soy Narciso el soberbio algunos días así que es mejor conocer nuestras debilidades y evitarlas. Yo se que ustedes no pueden. Yo, sí.

Crush vía redes sociales?

No se sí es posible. Se qué hay gente que logra establecer relaciones por la net, pero sentirte atraído por unas palabras escritas y una foto? Es como el superlativo de la idealización. Pero sucede más seguido de lo que uno cree. Debe ser por las fotos. Todo es tan estudiado… y mirar y pensar. Como a los 15, cuando tenían ustedes latín chat y se escribían cartas. La ingenuidad era, de cierta forma, algo digno de observar. Yo era viejo ya (siempre he sido viejo); las relaciones son tan grotescas en estos tiempos… aunque también he sido víctima del impulso, del horror y del placer. También he estado en medio de situaciones pensando “que hago aquí” y siguiendo lo que me toca dentro del rol (para que más explícito) y pensando y siendo víctima de no poder tomar decisiones. Pero, para que decidir? Mejor dejarse caer y después ver lo que sucede, con la consciencia del despertar y la resaca y la luz y el calor y el frío y las imágenes rápidas, la sonrisa y el “bueno, que huea, así es la vida” aunque sabemos que son nuestras elecciones. Para qué pensar tanto.

Mi vejez me llevo a pensar en la fragilidad del contacto.

Quien debe acercarse y retomar? Quien? El interesado o el que espera para ver si estas interesada? Quien?

Todo parece girar alrededor del relacionamiento. Pero es mentira. Todo gira cerca de otras cosas. Quizás tu lo sepas. Quizás no lo quieras decir. Quizás te has planteado la posibilidad de la vergüenza de sólo pensarlo. Estas ahí, trabajando, concentrada en tu ocupación, riendo con tus nuevos conocidos “soy feliz porque hago lo que me gusta”, y te das (me doy) cuenta de que nadie conoce a nadie. Pero no quieres admitir que sabes la respuesta acerca del centro sobre lo que todo gira. Se lo cuentas a tus amigas, en las fiestas de disfraces. Es que son idiotas, lo se, lo sabes. Pero hay que relacionarse, no es cierto?

Estas ocupada? Pretendes estarlo?

Te estresaras mañana. Sabes que no puedes tener todo lo que quieres porque no puedes pagarlo, así que con lo que sobra lo dejas para salir ls fines de semana. Y me da risa, porque saben que no pueden estar solos. No pueden, no se soportan. Es una carga para ustedes vivir con ustedes mismos. Da lo mismo. Da absolutamente lo mismo. Y se gregarizan: irán a caminatas zombies porque así lo dicta la moda… O es que te gusta disfrazarte. Disfrazate de puta o de puto (ustedes eligen) y dejen que alguien los torture. Hay mucho de erótico en la tortura. Pero no lo saben, cuentan historias divertidas y se ríen, repiten el chiste y se ríen y se embriagan. Son ridículos y se dan cuenta durante la noche… pero es mejor que estar solos frente al computador. Saben que tengo razón. Me equivoco pocas veces, más en lo que respecta a mi que en lo relativo a otros. Curioso, no?

La vida es una ironía sádica.

La culpa un invento poco generoso.

Las palabras, una conversación con alguien que no escucha.

Evangelio

Posted in absurdo, ficciones, humor, relato by Alfredo on 18 junio, 2013

El acto es el mismo. No sabe que busca pero habla y habla. Ella solo responde monosílabos. Saben que la invitación está en el ambiente pero ninguno se atreve a pronunciarla. Ella porque no le interesa; el porque no quiere escuchar la negativa. Y así dan vueltas, hablando, construyendo frases como sí fuera un concurso, hasta que uno de los dos ya no pueda combinar más palabras. Vendrá un silencio y dejarán de verse. De seguro el la recordara por un tiempo prolongado, hasta que la idea sea reemplazada por otra cosa. Ella, caminara por los cerros, andará en bicicleta y se juntará con amigas a embriagarse unas horas y ver a los amigos ausentes.

El, mucho antes, tenía unas manos ajenas entre sus manos. Entre comentarios ajenos a los gestos, surge la frase “yo se para dónde va esto”. El no entendió y se fue.

Evitar es el mejor técnica de estar a salvo pero trae un problema. Es que te quedas sólo. Después te das cuenta y quieres culpar y empezar de nuevo. No se puede: miras a quien te acompaña y prefieres que todo siga igual. Quien se hace cargo de ti? Nadie, por supuesto. Imaginas tus días futuros, con esa vejez incipiente que aparece en detalles mínimos. O siempre la tuviste. Yo creo que siempre la tuviste. Por eso nunca pudiste ser feliz, así tuvieras y tuviste a todas las mujeres, las drogas,el alcohol, los tratamientos. Siempre fuiste viejo, de niño. Y por eso estas pensando en lo que tratas de no hacer. Se qué culpas a tus padres y a alguna maldita puta que no siguió con el juego.

(…)

Pásaste el límite. Ya intentaste matarte una ves. Ahí se pierde todo… le contaste a tu doctor y a una persona. Se qué no te entendieron. Mátate hoy. Hazlo. Intentarlo, se que quieres. Que no te atreves… Bueno, es tu opción. Y piensas en que no debes buscarla más. No llega porque no existe.

Felices solo los que nacen jóvenes.

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