Grandes Exitos

Cotidiano


Existen situaciones. Demasiadas que sin ser extraordinarias pueden de alguna forma confluir en aquellos que denominan universalidad, eso que a todos nos pasa o les ocurre a otros cercanos, lejanos, a traves de un relato que escuchamos, en una mentira disfrazada de anecdota o simplemente situaciones que observamos de lejos, de cerca, quizas inmersos en ella. Situaciones son lo que componen la existencia; el tiempo no existe, aunque Kant y otros pensadores lo denominaran a priori. El tiempo no existe, pero sí se puede detener; mejor pensar en las situaciones: somos uno y todos los seres humanos a la vez y no lo menciono con un afan panteista, sino porque por una extraña razon a todos nos pasan o puden pasar las mismas cosas, que no son sucesos extraordinarios, mas bien eventos simples. Cotidianos.

imaginemos una tarde de un dia de un fin de semana en la tarde. sabemos -no con seguridad- que fue invitada a salir por un conocido. amigo, compañero de trabajo, amigo de un amigo, no es posible saberlo. Imagino que hubo una llamada (quizas nerviosa, quizas segura, prepotente) que en medio de una conversación trivial espetó la invitacion. Ella, considerando la oportunidad e intuyendo los propositos de dicha reunion, supongo jugueteo con su tono de voz, se rio coquetamente, incluso se excitó un poco al descubrirse jugando con el sujeto. El, nunca desconfiado, cogia sus genitales mientras la escuchaba: la risa y las inflexiones de voz generaban una suerte de partida ganada, mientras pensaba que lo invertido en dinero valdría la pena: aumentaba su ereccion y mas ansioso se sentía. “puede ser, puede ser”, pensaba (si bien no es posible saberlo con seguridad).

Sus recientes vacaciones le entregaron algunas disconformidades: un aumento de peso leve pero no molesto, que le permitiría jugar un poco con la vestimenta. Sabía, podemos imaginar, cómo vestirse para la situacion, sabia a qué lugar el la llevaría, sabía que palabras le diría, que se embriagarían y que e´l intentaría generar un clima de tension sexual que el alcohol podrias romper. Pensaba, mientras pasaba la tarde -aunque quizas lo pensó despues o antes, no se conoce con certeza alguna- que dichos rituales a pasaban a ser vulgares.

– pensaré en algo que siempre hago -se dijo.

Parece que lo dijo en voz alta y despues quiso escribirlo. <imaginaba que alguien lo leería y no lp comprendería. Imaginaba que alguien imaginaría que usar falda en el verano austral no sería buena idea, pero que la imagen a alguien gustaría. Y pensaba -con mucho agrado- en la cara del sujeto cuando ocurriera el encuentro. Pero surgía un dilema, de no muy difícil solucion, suponemos, pero que mientras encendía un cigarrillo (porque suponemos que fuma cuando piensa) le origino una sonrisa. “voy a salir porque estoy aburrida, aunque el cansancio de mi trabajo me quitan las ganas…

Vivir el rito de la espera. Pero fue el rito del sadismo.

hizo dos llamadas.

A medida que se acercaba la hora del encuentro, decidió vestirse de una forma que sabía gustaría a su amigo. provocar con la certeza (que no es posible mencionar) de coresponder la mirada, las pupilas dilatadas por la luz tenue que tendria el lugar. La posibilidad incierta del embriagarse con seguridad, y el estoicismo del amigo que queria dejar de serlo.

Suponemos que recordaba una vieja experiencia vivida hace meses con un compañero de trabajo. Una celebracion, alcohol y el sexo casual que termino (no podemos especificar) en una especie de relación informal. Como no sabemos si trabajaban en el mismo lugar, juntos, o en el mismo lugar, pero en sitios distintos, no existen datos del cotidiano. Solo una discusion que suponemos concluyó con el intercambio afectivo. Se supone que no fue en el trabajo, sino (tal vez) fuera de él, con frio y algo de nieve. Para entregar datos: puede ser que ella haya sido distante; el sujeto imaginamos posesivo y dependiente: que los amigos, que cuando acordarian verse terminarian o terminaron por agotarla, aunque pudieron ser otros motivos desconocidos para nosotros. Pero hubo gritos:

– ya estoy cansado de que seas asi… tan inestable -le dijo él, alzando la voz. El viento en esa region parece que es fuerte y ruidoso.

– así como?, si quiero mi espacio. entiende que estoy cansada… tu sabes lo que tengo que hacer a diario.

– siempre lo mismo… ya me canse de tu hueaita bipolar: nunca mantienes nada de lo que acordamos… hasta cuando cresta con lo mismo. me cansaste -le grito.

– mira imbecil, lo bipolar se me pasa con pastillas. la eyaculacion precoz no se te quitará con nada – grito brutalmente (suponemos para que todos escucharan).

no se hablaron mas.

por eso las dos llamadas. tenia todo preparado: le excitaba la idea de excitarlo de una forma sutil, no vulgar, no putera. y le gustaba imaginar su cara cuando sonara su telefono y escuchara su voz diciendo lo que el no esperaba escuchar.

“oye, te molesta si voy con una amiga?” -le preguntó.

creo que podemos imaginar la cara del sujeto, la velada en sí.

Ella, luego de colgar, corrio a su habitacion. puso la alarma y se masturbó hasta quedarse dormida.

(…)

ideas acerca de James Hamilton, victima de Karadima

LO del caso karadima y las declaraciones valientes y desgarradoras de J hamilton, acusando a obispos, cardenales, monseñores, arzobispos y todas las altas cupulas de la iglesia catolica me es imposible ligarlo a la politica. Es un delito y una víctima que espera algo de justicia, pero tambien la propia reparacion, y una de las formas es denunciando, enfrentar todas las criticas, ser objeto de desden, de desprecio, pero sabiendo que el posee una verdad que espera sea reconocida. Y conocida por el pais; el castigo moral, simbolico a Karadima ya forma en sí parte importante del proceso de reparacion. Es por lo mismo que su ideal es justicia es esperar algun tipo de ésta para su agresor, pero mas importante es el reconciliarse consigo mismo que el repudio social hacia karadima.

La rabia que Hamilton expresa es hacia los otros, los encubridores que se transforman en cómplices al alzaprimar los intereses de la iglesia catolica por sobre los simples fieles. El delito, como la negligencia, tambien consta en omicion; pero politica, lo dudo. La iglesia como institución tiene sus codigos, y un propio codigo que lo rige; hamilton representa al sujeto dentro del mismo circulo que denuncia a sus formadores y es ahi donde se evidencia su valentia. Fue amenazado, criticado, pero el mas que una busqueda de justicia (que es probable que la espere) necesita reparacion: que consiste en situarse en situacion de victima, aceptar que el no tuvo la culpa, que los hechos aberrantes son un episodio negativo en su vida, que no se borra, que debe integrarlo para poder seguir con su vida y disminuir el daño. Es una persona que sufrió, que no necesita ser elevada como alegoria de imperfecciones politicas.

el error es el sistema judicial chileno y el poder de la prensa. para reconocer un delito deben cumplirse ciertas condiciones, y no ingresar la duda razonable, labor de los muy buenos defensores que existen en chile. la mas minima posibilidad que a un magistrado genere una idea de que “no pudo ser” y la sentencia cambia. No obstante, lo lamentable es que cuando una irregularidad es de conocimiento publico (prensa escrita, TV), todo cambia. Y esa es la putrefaccion del cotidiano, aunque sea positivo el veredicto y la designación de un ministro en visita, lamentable que todo cambie porque sale en TV. He ahi cuando se produce el desencanto con el poder judicial.

(…)

iba a escribir dos relatos mas, pero me distraje.

saludos pigs…

 

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